La Aldea de los Carboneros

Los veranos de 2013 y 2014 hemos estado visitando a una magnífica familia en el pueblo de Aldea del Obispo:  Julián y Mari Jose. Llevan muchos años dedicándose a hacer carbón vegetal en carboneras tradicionales. Un trabajo muy común hasta no hace mucho tiempo en nuestras dehesas; sin embargo, esta forma artesanal de hacer carbón casi ha desaparecido.  Los hornos metálicos o de fábrica han sustituido a las carboneras tradicionales, lo que supone principalmente ahorro de tiempo y trabajo. La carbonera tradicional requiere una dedicación plena una vez que ha sido encendida. Los carboneros vigilan noche y día las carboneras, pues pueden bufar (explotar) y quedar abiertas. Si esto sucede, tienen que taparlas inmediatamente o toda la leña se puede quemar  y quedar convertida en cenizas.

En invierno Julián se dedica a hacer leña de encina que obtiene de la poda y de encinas secas. Aproximadamente, de cada tres kilos de leña seca obtendrá un kilo de carbón. El carbón de encina es de gran calidad, uno de los mejores; además, su calidad aumenta con una cocción lenta, que se consigue regulando la abertura de los respiraderos y cuidando al máximo cada paso en la construcción de la carbonera y sacado del carbón.  Podemos asegurar que este carbón es bastante mejor que  el que nos venden en cualquier gran supermercado.

En nuestros días el carbón vegetal se destina a uso doméstico o de restauración para el asado de carnes y pescados en barbacoas. No obstante, en el pasado también fue un combustible demandado por la  industria. Como curiosidad, hay pruebas del uso del carbón vegetal en pinturas rupestres hace más de 15.000 años, donde se utilizaba como pigmento y para marcar el contorno de las figuras.


Esperamos que disfrutéis de este pequeño reportaje tanto como hemos disfrutado nosotros los días que hemos ido a grabarlo.

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