Ruta I

LA 1ª RUTA DE LOS INGLESES   
© Pedro Prieto - Origen del texto: www.romangordo.org  
 
El 15 de mayo de 2005 los ayuntamientos de Romangordo y Casas de Miravete han conmemorado por primera vez el asalto al fuerte de Napoleón y la conquista de todas las instalaciones militares francesas de Lugar Nuevo, llevada a cabo por fuerzas inglesas y portuguesas comandadas por el general Hill el 19 de mayo de 1812.

Este hecho tuvo gran trascendencia en la evolución posterior de la guerra de la Independencia que duraba ya 4 años, acelerando su desenlace. El general Hill consiguió con esta audaz y brillante operación aislar los dos grandes ejércitos franceses, el del norte, dirigido por el mariscal Marmont y el del sur, que estaba bajo las órdenes del mariscal Soult, con lo que permitió a Wellington enfrentarse a Marmont en la batalla de Arapiles con la seguridad de que éste no podría ser ayudado. Después de esta victoria, siguió una serie de triunfos militares que lograron expulsar a los franceses definitivamente en algo más de un año después de la toma y destrucción de Lugar Nuevo.

Los ayuntamientos de Romangordo y Casas de Miravete para conmemorar el 193 aniversario de este acontecimiento han organizado una marcha de unos 20 Km. a través del último tramo de la ruta seguida por las tropas del general Hill desde la vertiente sur de la sierra de Miravete, pasando por el collado de los Ingleses o puerto de la Cueva, y por Romangordo hasta llegar al fuerte de Napoleón.

Los participantes, unos 150, procedentes no sólo de los dos pueblos organizadores, sino también de Navalmoral de la Mata y de otros lugares, se concentraron a las 9 de la mañana en Casas de Miravete donde el Ayuntamiento les ofreció un desayuno a base de café con leche y de tostadas de pan tierno listas para ser regadas con aceite de oliva virgen y aderezadas, según los gustos, con azúcar o sal.

Terminado el desayuno, fuimos trasladados mediante autobuses a la Ventilla del Camionero, restaurante situado en la vertiente sur de la sierra de Miravete, junto a los túneles de la autovía Madrid Lisboa.

Ese fue el punto donde comenzó la marcha. Enseguida penetramos en la finca llamada Frontal I e iniciamos la travesía del famoso collado de los Ingleses. Admiramos la belleza del desfiladero revestido de los advenedizos pinos y de las autóctonas jaras, decoradas en este tiempo con sus lujosas flores. Observamos las escarpaduras rocosas  que tanta dificultad y peligro crearon a los soldados ingleses en el tránsito nocturno por este collado al que prestarían su nombre y lamentamos que por las circunstancias no hubieran podido disfrutar de la belleza de estos paisajes. Entramos después en el viejo camino de Romangordo a Deleitosa, que baja a través de jarales para adentrarnos en la fresca arboleda  que bordea el curso de la garganta de la Canaleja, desde donde pudimos contemplar las sierras que cobraban un aspecto imponente, vistas desde sus bases.

Llegamos a Romangordo después de 15 Km. de marcha e hicimos un breve descanso para reagruparnos. El Ayuntamiento nos ofreció agua, refrescos y chocolatinas para recuperar fuerzas y equilibrar el organismo. Reemprendimos la marcha y atravesamos frondosos alcornocales, tupidos jarales y recios encinares hasta llegar al fuerte de Napoleón.

Después de examinar las ruinas y contemplar a lo lejos por el lado norte la airosa arquitectura del puente de Albalat, el cronista, ayudado de un megáfono, hizo un breve relato de los hechos que se conmemoraban, hizo hincapié en la trascendencia que tuvo esta operación en el rápido desenlace posterior de la guerra de la Independencia, rindió un homenaje a los muertos de uno y otro bando, resaltó la valentía de los asaltantes y no escatimó elogios al heroísmo de algunos franceses, como el coronel Aubert, jefe de todas las instalaciones de Lugar Nuevo y dos sargentos del 6º regimiento ligero, cuyas conductas contrastaron con la cobardía general de la tropa francesa.

Desde Lugar Nuevo fuimos llevados en autobuses al merendero de Romangordo donde el Ayuntamiento nos ofreció una comida, cuyo núcleo básico fue una bien condimentada paella. En el momento de la despedida, se obsequió a los participantes con un ejemplar del libro titulado "Romangordo. Espacios abiertos" y con una pequeña mochila, en la que figuraba la siguiente leyenda: "I Ruta de los Ingleses. Casas de Miravete. Romangordo".