Ruta II

2ª RUTA DE LOS INGLESES   
© Pedro Prieto - Fuente: www.romangordo.org  

El 20 de mayo de 2006 se celebró la "II Ruta de los Ingleses" en conmemoración del 194 aniversario de la batalla ocurrida el 19 de mayo de 1812 en Lugar Nuevo. Los ingleses y portugueses consiguieron derrotar ese día a los franceses que ocupaban esa posición estratégica, destruyeron sus fuertes, sus almacenes y el puente de barcas que tenían en el río en sustitución del destruido puente de Albalat.

Los Ayuntamientos de Romangordo y Casas de Miravete han sido los organizadores de este evento, para el que han contado con la colaboración de la Diputación Provincial de Cáceres y de la Central Nuclear de Almaraz.

Obedeciendo al programa, que había sido publicado con antelación en diferentes medios, todos los participantes, unos 200, nos concentramos a las 08:30 en Casas de Miravete, donde disfrutamos del excelente desayuno que nos ofrecieron los organizadores: buen café, buenas rebanadas de pan tostadas a la brasa, buen aceite de oliva virgen para regar las tostadas y azúcar o sal para que cada uno pudiera modificar el sabor de las mismas según su gusto personal.

Trasladados en autocares al punto de partida de la ruta, en la vertiente sur de la sierra de Miravete, cerca de la Ventilla del Camionero y del túnel de la autovía de Extremadura, nos encontramos con la primera sorpresa de la jornada: al iniciar el ascenso al Collado de los Ingleses o Puerto de la Cueva, unos oficiales ingleses, con trajes militares del siglo XIX detuvieron nuestra marcha y nos explicaron los hechos que íbamos a conmemorar y por qué Inglaterra participó en la guerra de la Independencia a favor de Portugal y de España.

La belleza del Collado de los Ingleses, sobre todo a partir del punto en que se inicia su descenso por la vertiente que mira al norte, suponía un regalo para los ojos y un  placer para el espíritu. A diferencia de los ingleses y portugueses de 1812, nosotros transitamos por estos parajes no de noche, sino de día y por un camino ya mejorado. Las escarpadas rocas eran para nosotros un elemento que realzaba la belleza agreste del paraje, lo mismo que las jaras florecidas, mientras que para los ingleses y portugueses todo fue un obstáculo y un peligro. A diferencia de los ingleses y portugueses de 1812 no pesaba sobre nuestro espíritu  ni la angustia ni la incertidumbre del que tiene que  que enfrentarse  a un poderoso enemigo después de una dura y agotadora marcha: nos esperaba el descanso en un bonito rincón, el merendero de Romangordo, donde se nos iba a servir una apetitosa comida.

Atravesada la sierra de Miravete continuamos la marcha siguiendo el viejo camino que unía Romangordo y Deleitosa. Este camino se conserva tal como era en el siglo XIX en muchos de sus tramos. Los parajes por los que atraviesa, la variada vegetación que le flanquea, nos traía a la mente el pensamiento de que estábamos transitando por una zona declarada por la UNESCO "reserva de la biosfera". El descenso hacia el cauce de la garganta de la Canaleja y la travesía de los frondosos alcornocales que hay en la proximidades de Romangordo producían por su belleza la sensación de encontrarse uno inmerso en una naturaleza casi virgen.

Lo mismo que hicieron los ingleses y portugueses de 1812, los participantes en esta segunda edición de la Ruta de los Ingleses descansamos en Romangordo. Los organizadores nos ofrecieron bebidas y dulces para reequilibrar el organismo y nos encontramos con una nueva sorpresa: una actriz, ataviada a la usanza del siglo XIX, que representaba a la espía de Romangordo, de la que habla el historiador Napier, nos explicó  su comportamiento y trató de justificarlo. A continuación apareció un oficial inglés con vestimenta militar del siglo XIX, que explicó la estrategia seguida en el asalto de los fuertes franceses de Lugar Nuevo.

La ruta seguida por los ingleses y portugueses hasta Romangordo es conocida con toda seguridad, pues no hay caminos alternativos, pero desde Romangordo a los fuertes de Lugar Nuevo  las rutas posibles son varias. Este año se ha elegido una diferente a la del año pasado, pues, después de un análisis reflexivo de sus características, se ha considerado como la más probable, ya que permite acercarse a los fuertes sin posibilidades de ser descubiertos y además es la más breve y cómoda. Se trata del camino conocido en Romangordo como "camino del arroyo". Discurre todo él por una hondonada  muy frondosa y se conserva tal como era en los siglos pasados. Lo único duro de esta ruta es el pequeño tramo final: la subida del empinado cerro del fuerte de Napoleón.

El fuerte de Napoleón era la meta de nuestra marcha. Después de contemplar sus ruinas pudimos escuchar del historiador Napier, representado por un actor, breves descripciones de la posición militar de Lugar Nuevo, de las tropas francesas que la custodiaban y del asalto por sorpresa, ejecutado por el general inglés Hill con las fuerzas militares que estaban a sus órdenes. Se escenificó después la muerte del comandante Aubert, jefe francés de todas las tropas acantonadas en Lugar Nuevo, un valiente militar, con un alto sentido del honor, que no quiso sobrevivir a su derrota. Y finalmente, contemplando estos acontecimientos pasados con la mentalidad creada en la moderna Europa unida, se tributó un homenaje a los muertos ingleses y se honró igualmente con el recuerdo a los muertos franceses.

Como estaba programado, los actos conmemorativos del 194 aniversario de la batalla de Lugar Nuevo, terminaron, aproximadamente a las tres de la tarde, con una comida en el merendero de Romangordo a base de un fresco y nutritivo gazpacho y una excelente paella.